Sonrío.
—Gracias. Me iré a cambiar. Oye, no voy a volver al hotel por el día de hoy. Mañana comenzaré a trabajar otra vez, pero hoy definitivamente me tengo que tomar el día para descansar y poner en orden mi cabeza, que es un completo caos.
—Bien, en ese caso no deberías preocuparte. Digo, estás embarazada y es algo que deberías hablar entonces en el hotel.
—¡No! —exclamo y luego me disculpo por haber subido el tono de voz—. No quiero hacer eso, no es como si fuera a obtener una licencia médic