Capítulo 35 —¿Cómo te sientes?
Ginebra:
Me observaba una última vez en el espejo, antes de bajar a encontrarme con Jordán, para celebrar.
La verdad, estaba completamente demente al vestir de esa manera, pero deseosa al ver la cara de mi hermanastro al descubrir que no traía nada de ropa interior bajo el revelador vestido, fue que sonreí.
Agitando mi pie impaciente, cuando las puertas del elevador se abrieron, salí tratando de exudar sensualidad, y llegando al bar del hotel, apenas me quedé de p