Capítulo 31 —Traductor
Narrador:
Al día siguiente, como era costumbre, Ginebra se dirigió a la empresa, y siendo seguida por Marcela, quien le indicaba sus tareas, esta le dio una magnífica noticia.
—Otra cosa, Señorita LeBlanc, los árabes han respondido a nuestros correos, y desean conocer mejor su propuesta esta tarde, por videoconferencia.
Ginebra, palideció ante esto ¿Esa misma tarde? ¿De un momento a otro, sin anunciar esto con anticipación? Que si bien, el mercado del medio oriente era un