Mundo ficciónIniciar sesión―Duque Bailler, ―la voz incitante de un mercenario se acercó por el camino. ―Debería rendirse, sus hombres no durarán contra nosotros.
Un grupo de hombres con capas negras, y la marca de la cofradía se apareció unos minutos después de que Norah y las demás se internaran en el bosque. Albert no sabía si las habían visto, pero no les daría oportunidad de seguirlas.
Hizo una seña a sus hombres, y sin esperar que el idiota que parecía que era el líder hiciera el primer movimiento,







