Mundo ficciónIniciar sesiónNorah seguía mirando por la ventana, sorprendida por el hermoso atardecer, ya sería noche cuando cruzaran las puertas del Ducado y salieran del territorio de la familia Bailler.
Por otra parte, la mujer de ojos esmeralda aún no podía creer que la Duquesa no tenía ni un ápice de enojo o curiosidad hacia ella.
«¿Crees que eres mejor que yo?»
Se dio la vuelta y se subió al carruaje de atrás. Mandó a su sirvienta a uno de los carruajes ocupados solo para los sirvientes, mi







