Mundo ficciónIniciar sesiónDiez días pasaron después de la boda, y Norah ya se había acostumbrado al ritmo de vida en la enorme Mansión del Duque.
Se levantaba muy temprano por la mañana, tomaba un refrescante baño con agua tibia, y a veces casi fría. No entendía la razón, pero necesitaba esperar a que el agua fuera lo suficiente refrescante para apagar el calor que sentía







