Pero con el paso del tiempo y después de tantas experiencias vividas, su mentalidad también cambió de forma sutil y subconsciente.
No sabía cuánto tiempo había pasado cuando Inés de repente se despertó asustadísima.
Se enderezó de golpe, con la mirada bastante perdida y se pasó la mano por la comisura de los labios, para limpiarse su boca.
—¿Por qué te has despertado? ¿No quieres dormir un poco más? —Juan la miró de reojo, encontrando adorable su expresión tonta y no pudo evitar contener esa ris