Jimena se inclinó hacia adelante, con una expresión extremadamente atenta y respetuosa. —Esta noche, tanto Alejandro como yo estaremos a tu lado, abuelo. Si te quedas en el hospital, yo me quedaré contigo. Cuantos días necesites, yo estaré a tu lado.
Alejandro frunció aún más el ceño, y su expresión empeoró notablemente.
Clara notó de casualidad la expresión deAlejandro. Él era diferente de otros directores generales; expresaba claramente su disgusto por alguien en su rostro. Cuando ella se casó