La mujer frente a él, riendo de forma desvergonzada y maliciosa, desafiaba constantemente los límites de Rodrigo con sus palabras y acciones.
Es difícil imaginar que esta mujer, su propia hermana, se hubiera transformado en un demonio fuera de control.
—Te lo pregunto de nuevo, ¿quién está detrás de todo esto? —le gritó Rodrigo con una intensidad cercana a la histeria.
—Nadie me dio órdenes. Puedes preguntarme mil veces, y mi respuesta será la misma—respondió Jimena mientras se levantaba con ele