Clara acababa de entrar en la habitación, cuando vio una antigua caja de madera de ébano de alta calidad, colocada sobre la mesa de café. Tenía un ojo agudo para la apreciación artística, y solo con ver esa caja, podía adivinar que contenía algo excepcional. ¡Indescifrable, de gran valor!
—Qué hermosa cajita— Clara no podía apartar la vista de esta.
—No solo mires la caja, ábrela y mira lo que hay adentro— Alejandro se acercó con gran suavidad a su lado. Toda su atención estaba en esa caja miste