—Madre, cálmese, deja salir tu ira— Leona se acercó con cautela y se sentó junto a Ema, tratando de calmarla, —Verla tan enfadada en realidad me parte el corazón. Dígame, ¿cómo puedo ayudarla a desahogarse?
—Quiero que Luz muera, ¿puedes hacerlo? — Ema gruñó con malicia.
—Esa Luz. Pensé que ella había aceptado su papel como amante de Julio, sin nombre ni posición— Leona respondió.
—No esperaba que Julio la mimara tanto. No solo celebró su cumpleaños de manera tan ostentosa, sino que también traj