En el pasillo.
César se encontraba de pie, frente a la puerta de la sala, observando las dos filas de guardias de seguridad que estaban de pie en el pasillo, esperando imperturbables. Tal cual como en la milicia, la uniformidad de sus movimientos y su actitud, así como su aura imponente, lo hacían temblar de nervios.
La puerta se abrió y los pasos de botas militares resonaron en el suelo, produciendo un sonido frío y metálico.
Arturo ajustó su gorra militar y salió de la habitación, con una expr