¡Alejandro tembló intensamente!
En algún momento fueron marido y mujer, pero ahora ella se encuentra enfrentada a él con un cuchillo en mano.
La afilada hoja, de la navaja de mariposa aún no había tocado su piel, pero ya había atravesado su corazón.
—La última vez que amenaza=e a alguien con un cuchillo fue a Rodrigo. Aunque él tuvo el buen sentido de mantenerse alejado de mí—Clara inclinó la cabeza, sus ojos fríos y desprovistos de piedad o deseo, —Imagino que te sientes tan puro, Alejandro, qu