Debido a que otro coche colocó barricadas frente al hospital para detener a la policía que intentaba arrestar a Mario, aquí tuvieron la oportunidad de lograr escapar.
El automóvil negro corría velozmente por las bulliciosas calles de la ciudad de México, donde las luces de neón parpadeaban y se deslizaban en la noche como un río de luz interminable.
Rodrigo se apoyaba suavemente en la ventana del auto, con la mirada perdida en el ir y venir de los deslumbrantes paisajes exteriores. Sus ojos esta