Tras la exposición de la noticia de que Leona no llevaba la sangre del grupo Hernández, la velocidad de propagación fue aún más rápida que la de un virus, dejando así al grupo Hernández sin opción alguna para controlarla.
Fernando, aún hospitalizado, recibió la noticia y, además de la gran sorpresa, se desató una ira incontrolable. Llamó de inmediato a Enrique esa misma noche.
En ese momento, Alejandro y Clara también estaban presentes. Fernando no le dejó a Enrique ni un ápice de dignidad, arre