—Enrique, escucha, los pequeños pies del bebé en mi vientre están pateando con fuerza, ¡aunque los movimientos son suaves, tienen mucha fuerza! Es muy activo y travieso, ¡justo como eras tú en aquel entonces!
—Enrique, mira, los grandes ojos brillantes y la pequeña boca de Leona son tan adorables, es como si fueran un verdadero molde hecho a partir de tu propia niñez elegante.
Un molde tallado, evoca una gran nostalgia y alegría.
Los labios de Enrique temblaban incontrolablemente, una sonrisa qu