Víctor frunció aún más el ceño, sus ojos se volvieron más sombríos:
—¿Estás insinuando que debería retirarme?
La garganta de Rodrigo al instante se secó, justo cuando iba a hablar, Víctor tomó la delantera. —Desde que supe que estaban enamorados, me mantuve al margen de este asunto, incluso evité verla para no levantar sospechas. Rodrigo, la oportunidad siempre ha estado en tus manos, ya sea por tu culpa o por tu familia, ahora que han terminado, ¿por qué no me das una oportunidad?
Una pregunta