La aparición de Víctor hizo que Leonardo retrocediera torpemente, su cabeza estaba a punto de estallar de miedo.
Justo en ese momento, cuatro policías de civil entraron en fila detrás de Víctor, formando así una muralla impenetrable.
Pol, al ver cómo los policías avanzaban repentinamente, sintió un fuerte escalofrío y dirigió una mirada sombría hacia Alejandro, el cual permanecía inmóvil.
Alejandro, en ese mismo instante, encontró la mirada siniestra de Pol y entrecerró ligeramente sus oscuros y