La cena de las dos parejas felices se llevó a cabo en casa del abuelo, donde risas y alegría llenaron por completo la atmósfera.
Después de la cena, los sirvientes limpiaron cuidadosamente la mesa.
Rodrigo, frente a los testigos más importantes, ordenó a Luisana que sacara una gruesa pila de carpetas de un maletín y las dispusiera una a una ante el abuelo. ¡Las carpetas rojas cubrían toda la mesa redonda!
Sin embargo, estas eran tan solo una pequeña parte.
Solo el grosor de los certificados de p