Después de que todo estuvo preparado, ya era altas horas de la noche.
Clara, bastante preocupada por la seguridad de Delfina, originalmente planeaba que se quedara en su mansión desde hoy hasta que se resolviera por fin el asunto con Eduardo. Esto no solo permitiría proteger a la testigo, sino que también porque Clara sentía un afecto genuino por esta joven desfavorecida pero fuerte.
Sin embargo, Delfina insistió en regresar a casa porque la salud del corazón de su madre era muy frágil. Además,