—Clara, ya de veras estas comenzando a planear un futuro conmigo. ¿Eso acaso de veras significa que estás de acuerdo en casarte conmigo? — Alejandro sonrió maliciosamente, pellizcando suavemente la carne suave de sus mejillas.
Clara se mantuvo firme—¡Ni hablar! No dije que iba a casarme contigo.
¡Nunca había visto una propuesta tan descuidada! ¡Tan poco romántica!
En cambio, en la comisaría, la situación de Víctor era complicada.
El tiempo de detención de Ema ya había pasado, y ahora el grupo He