El clima del otoño realmente era muy frío.
Renata salió directamente del hospital, vestida solo con una fina bata de paciente, lo que la hacía parecer aún más frágil.
Pero parecía no sentir el frío.
Ella solo continuaba caminando hacia adelante, murmurando: —Nano, ¿dónde estás?
Los vehículos pasaban sin cesar, algunos casi chocando con ella, pero esto no parecía notarlo, ignorando los insultos de los conductores.
Daniela llegó apresurada al hospital, donde Lucas ya la esperaba en la entrada.
—He