Cuando me siento mal, Gala siempre es la primera en notarlo, aunque creo que lo disimulo bastante bien.
—Es por los problemas de tu familia, ¿verdad? Por tu cara, seguro que te has ablandado otra vez, ¿no es así?
Aunque no le dije qué me pasaba, la astuta Gala lo adivinó enseguida. Ahora mismo, lo único que puede ponerme tan irritada son los asuntos de mi familia.
—Gala, en realidad sé que la mejor solución sería no meterme en este lío, pero al fin y al cabo es mi familia. No puedo ser tan insen