Normalmente no suelo proferir palabras malsonantes, incluso cuando Gaspar me traicionó, jamás experimenté una ira tan profunda como la actual. Después de todo, aquel patán de Gaspar nunca llegó a tal nivel de descaro y desfachatez como para buscar confrontaciones deliberadamente.
—Damián, ¿quién es esta mujer que habla con tanta desvergüenza?
Justo cuando estaba a punto de estallar en un torrente de improperios, la mujer sensual que acompañaba a Damián se aproximó contoneando las caderas, observ