Mis pasos se detuvieron de forma abrupta por un breve instante, pero acto seguido proseguí mi camino sin voltear la vista atrás ni una sola vez.
En el seno de esta familia, he sido considerada siempre como una completa extraña, una auténtica forastera. No importa lo que diga, mis palabras jamás hallan eco ni reciben la más mínima atención por parte de ninguno de ellos. En innumerables ocasiones me he visto asaltada por la duda más cruda e implacable, llegando incluso a cuestionarme si realmente