El olor era inconfundible, era olor a hospital pensó y lentamente comenzó a abrir sus ojos, lo primero que distinguió fue a Ammos, a un costado de su cama, estaba con una camisa, sin corbata. Parecía dormido, se notaba molesto. Entonces dificultosamente extendió su mano, para solo rozar con su dedo la mano de Ammos, siendo esto suficiente para que este abriera sus ojos y se le aproximara. Su rostro era de un hombre feliz, pero en su mirada aún había odio y deseos de venganza.
-Cariño todo ha pa