Aun no sabían como se había enterado y no alcanzaron interceptarlo, llegaría en cualquier momento. Al terminar el relato a Mara se le vino el mundo abajo, estaba pálida y le sudaban las manos, él solo la miraba curioso.
De pronto y antes que alguno hablase sonó el timbre, resonando en toda la casa.
-¿Deseas verlo?-pregunto molesto y fríamente Ammos, con su mirada de enojo.
-No... Tengo miedo que haga alguna escena... perdóname es mi culpa-recordando su pasado violento-será mejor que me marche