Luego de esto Mara se despide de sus compañeras, quedando en juntarse para la fiesta aniversario y así tomar unas cervezas para no perder la costumbre, si el tiempo y su pie la dejaban.
Cuando llegó a los casilleros, sin poder quitarse al bombón de la cabeza y mucho menos al otro que la sometía sin siquiera protestar como lo había hecho con el bombón.
Solo deseaba que todo terminase tan rápido como había ocurrido y despertar finalmente de aquella pesadilla. No podía olvidarse del beso, ni mucho