Capítulo 31: No te amo.
Cada lágrima que corría por el rostro de Aisha, Nader podía sentirlas, incluso saborearlas. Eso lo excitaba más y estaba loco por probar más de ella y de su inocencia.
Nader aprovechó el afortunado momento en el que Aisha abrió un poco sus labios para tomar aire, y profundizó ese beso introduciendo la lengua en su cavidad. Aisha retrocedió asustada, con la respiración acelerada y nerviosa por no entender lo que estaba haciendo.
-¿Por qué hizo eso...por qué metió su lengua en mi boca? -preguntó