Vicente Cooper.
Después de unos días de viaje finalmente regresé al hospital, tenía algunos pacientes que atender y una cirugía complicada que hacer durante el fin de semana, estoy empezando a cansarme, necesito vacaciones.
Durante estos días que estuve fuera no hablé con Angélica, confieso que la extraño un poco. Es mentira, la extraño mucho, pero aún no la he encontrado.
Paso unos minutos atendiendo a una paciente y cuando sale escucho que tocan la puerta de la oficina, autorizo la entrada y