Zafiro
Han pasado tres días desde la última vez que vi la cara del lobo ruso, solo su cara por que el señorito tiene el tupe de entrar en la madrugada en la habitación y pasa horas sentado en el sofá y yo no pego un ojo por las dudas que me quiera asesinar cuando duermo.
Ana viene tres veces al día, me trae las comidas y ya aprovechamos para planear todo la niña es muy inteligente a pesar de su corta edad, ha conseguido toda la información sin levantar sospecha alguna o por lo menos eso parece.