El arrepentimiento del CEO. Capítulo 34. Sin salida.
“Buenos días.” Susurró Harry con ternura al verla moverse en sus brazos, por fin podía despertar abrazándola sin tener que levantarse antes que ella para que no se diera cuenta de esto, por fin podía dejar de ocultar esto y también podría besarla libremente en las mañanas.
“Buen día.” Contestó Emma medio aturdida sonriendo y Harry le dio un pequeño beso en los labios de inmediato, anoche había sido una noche asombrosa para los dos, especialmente para él que se había enterado que iba a ser padre