95. Enfurecido
El chirrido de la sirena del camión de bomberos hace aún más alucinante la huida de Johnny.
Las escaleras de incendios son fácilmente localizables por el chico, que con una agilidad y velocidad por encima de lo normal (gracias al entrenamiento intensivo en artes marciales que lleva realizando desde los doce años), las desciende hasta la planta baja. Por suerte, consigue llegar a un lugar aún no alcanzado por el fuego, en la parte trasera del edificio.
Una parte de él sabía que estaba mal, muy m