82. Cuestiones personales
Johnny advirtió a Joshua, más de una vez aquella tarde, que su paciencia pendía de un hilo. Es decir, ignoró a propósito las advertencias del chico, ya fuera por ignorancia o incluso por arrogancia.
Lo único que quería era darle un puñetazo en la cara, gritarle algunas verdades, coger a su novia de la mano y marcharse del piso de Alexandra.
Pero Emanuele era demasiado frágil, estaba demasiado conmocionado. Y una pelea en un momento así podía ponerlo todo en peligro.
Respirando hondo, el hombre