Narra David de María
Los rayos y la lluvia pegaban en mi cara y lograron despertarme, nos habíamos quedado dormidos Alondra y yo, en medio del bosque y cuando ya estábamos completamente empapados por el agua de la lluvia y los relámpagos iluminaban todo el bosque, quise despertar a Alondra y cómo siempre, me estaba costando mucho trabajo. No entendía como si nos estaban cayendo gotas enormes ella no podía despertar, estábamos lo que le sigue de empapados.
–Alondra, mi amor, mi princesa despiert