Narra David de María
Esa noche después de curar a mi princesa Alondra, pasamos una noche terrible en la que ella no encontraba adecuadamente, una postura para dormir. Le dolía mucho su espalda, yo trataba de hacer lo que más podía, para aminorar su dolor y me desesperaba, ya que nada daba resultado hasta que a mi madre, se le ocurrió la idea de inyectarle un analgésico a Alondra. Después de eso, cuando le comenzó a hacer efecto, ella pudo dormir y por consiguiente yo con ella también.
Me imagin