Narra David De María
Ya se había acercado la fecha, en que Petra regresara a México, por lo tanto teníamos, que pasar a recoger las cosas de Alondra, ya con lo que me decía, me tendría que desviar, un poco de mis objetivos.
–Claro que sí mi amor, yo paso por tus cosas mi princesa y paso por ti en la noche a la biblioteca, para irnos a casa ¿Te parece bien, hermosa?
–Sí mi amor, gracias. Te amo, David. – Me dijo sonriendo.
–Te amo mucho, mi princesa.
Nos dimos tiernos besos y nos fuimos a comer