Narra Alondra Ferreyra
Estaba preocupada por David, llevaba rato encerrado en el baño, pese a los esfuerzos de Cindy y de esos turistas, quienes también quisieron ayudarlo. Luego llegó ahí otro encargado del paseo nocturno y todos coincidieron en lo mismo, la puerta se había colgado y por eso no se podía abrir por ningún medio, pero algo se tenía que hacer.
–Alondra ¿Cierto? – Preguntaba Cindy – Ven conmigo, por favor.
–Sí Cindy, dime.
–Tendrás que ayudarnos, un poco con David. La puerta no se