Narra David de María
Nos quedamos mi princesa y yo viendo el horizonte ahí sentados en la paz que nos daba el lago y su inmensidad, más tarde comenzó a haber una amenaza de tormenta y volvimos a la cabaña. Por esa situación y debido a que anunciaron, que habría un pésimo clima durante dos días, ya no pude salir a comprarle las flores a mi madre, pero me surgió una excelente idea, gracias a Dios yo siempre he sido muy creativo.
– ¿Qué se te ocurre mi amor? – me pregunta mi novia.
–Pues vamos a