31: Ella no puede estar aquí.
Narra René.
Barnsley me palmea una nalga y le saco el dedo medio cuidando que ninguna cámara nos vea.
A veces es divertido hacerlo, porque es parte de nuestra motivación, pero ahora me siento tan al borde que no quiero si quiera escuchar los abucheos del publico, ya que no estamos en casa, viajamos hasta Cincinnati para jugar con los Reds.
—Un cachorro anda perdido… —Gregory aparece de la nada tras bastidores.
—¡Hey! —Le abrazo, sorprendido—. ¿Qué haces aquí?
—¿No supiste?
—¿Qué?
Levanta la ma