30: Una decisión definitiva.
Narra René.
Mi mano viaja rápido por todo mi glande apretando un poco esta tensión, porque me gusta sufrir, aunque no me gusta que el cuerpo que recién tembló en mis manos me haga sufrir.
No podía tener sexo real con ella anoche porque no estaba listo ni la cuarta parte. Y eso no solo se debe a que Karen me haya intentado besar ayer, sino porque al llegar al apartamento de Marina, no esperaba ser recibido así.
Mis sentimientos están al borde y aunque no miento cuando le digo a mi masajista que