Narra René.
—René... —me llamaba uno de mis hermanos menores desde el patio—. ¡René!
—¿Qué es lo que quieres?
Mi tono era molesto. Me encontraba viendo las mejores bases robadas de la historia en la liga, deseando alguna vez poder estar en esa lista, como el número uno.
—¡René!
Furioso por invadir mi espacio con sus lloriqueos, como siempre, tuve que levantarme del sofá. Estaba solo en casa con él, porque había enfermado y yo era el único que estaba libre.
—¿Siempre tienes que estar arruinando