Mundo ficciónIniciar sesiónLas suaves manos del alfa acariciaban la exquisita piel de Valentina, quien se dejaba hacer sin oponer ninguna objeción ante el contacto. Más bien lo estaba disfrutando y el también. Al fin cuando logro subir la camisa por completo admiro la belleza de ese cuerpo sus s3nos tan perfectos, las curvas de sus caderas eran tan perfectas y aquel vientre plano hecho para ser besado. Lentamente con la yema de sus dedos acaricio la piel de su abdomen erizando más su cue







