Mundo de ficçãoIniciar sessãoLeia sonrió y mordió su labio mientras ocultaba su rostro con la cálida manta que los había cubierto toda la noche, sintió su rostro arder y cerró los ojos… una emoción que surgió en su estómago, subió a su pecho y erizó su piel.
—Soy tan tonta— se dijo resignada. Estaba feliz.
Durante la madrugada Caleb la había desnudado, se había subido a s







