—Este caballero es… —me alejo un poco de él, quiero decirle que es gay para que el infeliz pague de una vez lo que me acaba de hacer, pero no puedo porque Gisela lo reconoce, ya que él se presentó ante nosotros.
—¡Hmmm…! Lo siento si los interrumpo, volveré en otro momento —recalca entrecomillas la última palabra.
Dios, eso es lo que iba a hacer desde un principio, pero ella es demasiada insistente. Espero que no le diga nada a su marido, ya que es lógico que él no dudaría ni un segundo en deci