+
—Ahora que estamos, solo me puedes decir que es lo que me diría el viejo Theo al entrar a uno de estos bares —muerdo mi labio inferior tras provocarlo, quiero cambiar un poco de tema y recordar viejos tiempos, Theo sabe las palabras exacta después que ambos salíamos acompañados, sí, ambos teníamos una costumbre de provocarnos y de que la adrenalina de que nos descubrieran aumentaban y nos gustaba porque es rico hacer algo prohibido cerca de más de una persona, es excitante—, no es que lo haga