La conversación del dia de ayer le había dado a Tessa un nuevo panorama para ver a Julian Anderson bajo otra luz diferente. Era raro como se abrían las personas cuando no se veían cara a cara. Y más aun, esa extraña, pero maravillosa forma que tomaban las palabras cuando no habia luz.
Tessa bajo la mirada hacia su desayuno.
Julian estaba justo al otro lado de la mesa comiendo, y de alguna forma pudo verlo incomodo.
—¿T-te... te duele la espalda?— se atrevió a preguntar ella con cierto grado d