Mundo ficciónIniciar sesión—¡Qué bueno que han llegado! —saludó, para luego posar la mano sobre el brazo del hombre—. Val, querido, le hablé de ti al alcalde Norton; cuando tengas tiempo libre, acércate. Tiene una idea bárbara para la empresa.
—¿Señor De Lucca, tiene un momento, por favor? —preguntó un hombre bajito, acercándose y trayendo detrás de él a otros cinco más—. He oído h







