CAPÍTULO 37
Creo que esto ya no me está gustando. Mamá me ha llamado mas de diez veces, a mi novio de igual manera y ni hablar de los intentos con Maya y Chaina. Sergei se ha ido hace algunos minutos y al parecer no voy a poder desayunar esta mañana con él. Mi corazón late con tanta fuerza al no saber que es lo que está sucediendo en la familia Smirnov.
Tomo un taxi lo mas rápido que puedo y termino maldiciendo al ver como mi teléfono se apaga delante de mis ojos; le doy un manotazo al asiento