CAPÍTULO 36
Puedo jurar que mi sangre está hirviendo en estos momentos, el italiano me sostiene con fuerza ya que he intentado zafarme de él en más de una ocasión. No sé cuánto tiempo lleva caminando en medio de bosque pero a medida de que pasa el tiempo me preocupa mucho mas esta situación. La noche está fría, creo que me he pasado esta vez con lo que acabo de hacer, pero viendo la expresión en sus ojos ¿A caso no le importa que le he dañado un coche que vale tanto dinero?
—¿Intentabas engañar